Elementos culturales que extraña un inmigrante

Curiosamente, después de un tiempo de haber dejado nuestro país, nuestra gente y nuestra cultura atrás, comenzamos a extrañar muchas cosas, incluyendo algunas que nunca realmente extrañábamos o consumíamos regularmente cuando aun vivíamos allá.

Curiosamente, después de un tiempo de haber dejado nuestro país, nuestra gente y nuestra cultura atrás, comenzamos a extrañar muchas cosas, incluyendo algunas que nunca realmente extrañábamos o consumíamos regularmente cuando aun vivíamos allá.

Es muy común que cuando aun estamos en nuestra tierra, una salida a comer en un restaurante con amigos, no implica que debamos comer un sancocho, ajiaco, o una comida típica, ya que siempre buscamos probar nuevas cosas, y conocer un poco de otras culturas estando en casa. Esto también se debe a la gran penetración de restaurantes de comida Internacional, en nuestras ciudades (unas mas que otras).

Igual sucede con la parte cultural, pues normalmente se espera con ansias el Festival Internacional de Teatro, las ocasionales visitas de obras afamadas y artistas internacionales. Caso similar en referencia a las publicaciones, semanarios, revistas, etc.

Pero cuando ya no estamos en nuestra tierra, se enciende profundamente un gusto por muchas cosas que de una u otra forma marcaron nuestra infancia y crecieron con nosotros, o también sentimos la necesidad de tener esos sabores, olores y paisajes que aunque no se tenían todos los días, en nuestra condición de inmigrantes, parecemos desear y añorar mucho más.

A veces llegamos a soñar o pensar en cosas que nos hacen sentir un poco más cerca, llamando en silencio esos bonitos recuerdos.

Creo que en parte tiene que ver con un proceso normal donde debemos darnos cuenta de todo lo bueno que se tuvo en ese momento y que de alguna manera no se supo aprovechar al máximo. Tal vez por el simple hecho de tenerlo todo al alcance; tal como dice el dicho ¨nadie sabe lo que tiene, hasta que lo pierde¨.

Dicho en otras palabras, ya no añoramos lo extranjero o lo que tenemos (porque está a la mano), sino por el contrario, empezamos a darnos cuenta que nuestro país tiene muchas cosas positivas, agradables y que podrían perfectamente compararse con las delicias y especialidades de cualquier otra cultura… simplemente nunca tuvimos la oportunidad de darnos cuenta de cuánto debíamos estar orgullosos de nuestra tierra.

Todo esto, con un matiz importante y un balance difícil de lograr, como tantas veces en la vida: el acto acrobático que implica vivir y disfrutar del medio y la cultura que se tiene en el nuevo país, sin olvidar las raíces que nos hacen quienes somos y sin que vivamos obsesionados por lo que esta lejos. Esto podría impedirnos crear nuevas raíces donde se están criando nuestros hijos y esta nuestro futuro. Como todo en la vida, las múltiples opciones, experiencias y alternativas nos enriquecen, pero tenemos que manejarlas correctamente para que jueguen a nuestro favor y no se conviertan en un anclaje sin sentido a un pasado nostálgico, sino mas bien un recuerdo positivo y enriquecedor que nos llena de orgullo.

Nuestro trabajo en El Teléfono Rojo es acercarlo a esas personas y raíces culturales, para que no sea tan marcada esa distancia.

Lo invitamos a conocer las diferentes formas que ofrecemos para acercarlo a sus raíces en www.eltelefonorojo.com, la mejor forma de volver a estar cerca.

Leave a Reply